El comienzo de las clases es un momento clave en la vida de niñas y niños. La convivencia en la escuela con otros los expone al contagio de enfermedades prevenibles a través de la vacunación.

Durante el transcurso de la pandemia se ha visto una dramática caída de las tasas de vacunación. En promedio, la tasa de cobertura de las vacunas incluidas en el Calendario Nacional alcanzó el 69% en 2020, según los datos de la Dirección de Control de Enfermedades Inmunoprevenibles del Ministerio de Salud de la Nación, muy lejos de las tasas de 90 % recomendadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

La mayor caída en el último año se registró en la cobertura de las vacunas que se aplican al ingreso escolar, muy probablemente como consecuencia del confinamiento y de la escolaridad virtual. Así, la vacuna contra la polio se redujo un 12,2% entre 2019 y 2020, la vacuna triple viral un 12,4% y la triple bacteriana o DTP un 12,7%.

Se torna entonces imprescindible poner énfasis en la importancia de cumplir con las pautas de vacunación establecidas en el Calendario Nacional y recuperar esquemas, en caso de ser necesario, para no dejar expuestos a las niñas y niños ante la posibilidad del resurgimiento de distintas enfermedades.

Las vacunas obligatorias al ingreso escolar (5/6 años) son:

  • Vacuna triple bacteriana (DTP), contra la difteria, tétanos y coqueluche.
  • Vacuna triple viral (SRP), contra sarampión, rubeola y parotiditis.
  • Vacuna antipoliomielítica inactivada (IPV).
  • Vacuna antivaricela (segunda dosis, incluida en el calendario nacional en enero de 2022).

Comité Científico
Fundación Vacunar
Diciembre 2022

 

Atención: a partir del 26/12 no se aceptarán fotos de recetas enviadas por mail o WhatsApp ni fotocopias conforme a la nueva resolución 3622/2022 publicada en el boletín oficial por el Ministerio de Salud de la Nación.

Solo será aceptada la receta original física o electrónica con firma certificada y emitida por un sistema informático oficial, con excepción de algunas coberturas médicas.

 

 

Si durante los últimos 14 días viajaste a Medio Oriente es importante que leas y sigas estas recomendaciones del Ministerio de Salud.

En caso que tengas alguno de los síntomas detallados a continuación, es crucial que informes de manera urgente al servicio de salud.

La prevención es fundamental para cuidar la salud de todos.

La fiebre amarilla es una enfermedad infecciosa zoonótica viral aguda causada por el virus de la fiebre amarilla, transmitida por mosquitos de los géneros Aedes y Haemagogus.

La fiebre amarilla es una enfermedad infecciosa zoonótica viral aguda causada por el virus de la fiebre amarilla, transmitida por mosquitos de los géneros Aedes y Haemagogus. Es endémica en áreas subtropicales y tropicales de Sudamérica y África. Su presentación clínica es variada, fluctuando desde una enfermedad febril leve y autolimitada (lo más frecuente) hasta una enfermedad hemorrágica y hepática grave (con un 50 % de letalidad).

La palabra amarilla del nombre se refiere a los signos de ictericia que afecta a los pacientes con formas graves de la enfermedad.

El período de incubación es de tres a siete días. ​ La duración de la enfermedad en caso de curación es de una a dos semanas. Tras el período de incubación cabe distinguir dos formas clínicas: la leve y la grave.

  • Forma leve: es poco característica y sólo se sospecha en zonas endémicas, especialmente durante las epidemias. Comienza bruscamente con fiebre elevada, escalofríos y cefalea. Pueden existir, además, mialgias, náuseas, vómitos y albuminuria. Suele durar de uno a tres días y autolimitarse sin complicaciones.
  • Forma grave: tras un período inicial similar al anterior, en el que pueden existir además epistaxis y gingivorragia, se produce un descenso febril (remisión). A continuación reaparece la fiebre, se instaura ictericia (100 % de los casos), también puede aparecer insuficiencia hepática o renal con proteinuria (90 %) y agravamiento de la diátesis hemorrágica, con epistaxis abundantes, gingivorragia, punteado hemorrágico en el paladar blando y hematemesis de sangre negra y coagulada (vómito negro) (20 % de casos). Un signo clínico clásico es la existencia de bradicardia relativa a pesar de la fiebre elevada (signo de Faget). Al inicio existe leucopenia con neutropenia. Los restantes parámetros bioquímicos traducen sólo la existencia de fallo orgánico único o múltiple (generalmente hepático o renal) y deshidratación (alteraciones iónicas y del equilibrio ácido base).

La fiebre amarilla no tiene tratamiento especifico. Las medidas terapeuticas son de sostén.

PREVENCIÓN

Estrategia de vacunación

La vacuna contra fiebre amarilla está incluída en el Calendario Nacional de Vacunación para residentes argentinos en zona de riesgo como en las provincias de Misiones y Formosa y algunos departamentos de Corrientes, Chaco, Salta y Jujuy:

  • 1era dosis: 18 meses de vida
  • Refuerzo: 11 años
  • Viajeros: En caso de viajeros a zonas de riesgo, una sola dosis es suficiente para protegerse a lo largo de toda la vida (mínimo 10 días antes del viaje). Se sugiere consulta médica para evaluar posibles precauciones y/o contraindicaciones.

Contraindicaciones y precauciones para recibir la vacuna contra la fiebre amarilla.

  • Alergia a componentes de la vacuna (huevos de gallina y sus derivados y antibióticoscomo la neomicina y kanamicina)
  • Edad menor a 6 meses
  • Infección sintomática por VIH, o tener recuento de linfocitos CD4+ <200/mm3 (<15%del total en niños menores de 6 años)
  • Enfermedades del timo asociadas a función inmune anormal
  • Timomas benignos o malignos
  • Inmunodeficiencias primarias
  • Tumores malignos
  • Trasplantes
  • Tratamientos inmunosupresores o inmunomoduladores

Precauciones

Quienes integran los grupos que se detallan a continuación tienen un riesgo aumentado de efectos adversos potencialmente graves asociados a la vacunación. Para estos casos, se recomienda no viajar a destinos con transmisión activa de fiebre amarilla. Si el viaje fuera impostergable, un médico deberá evaluar la conveniencia de indicar la vacunación y emitir una orden médica para recibir la vacuna.

  • Edad 6 a 8 meses
  • Edad igual o mayor a 60
  • Infección asintomática por VIH y recuento de linfocitos T CD4+ entre 200 y 499/mm3 (15-24% del total en niños menores 6 años de edad)
  • Embarazo
  • Lactancia: las mujeres que están en periodo de lactancia entre el nacimiento y los 8 meses inclusive, podrán transmitir a sus hijos el virus vacunal a través de la leche.

Es importante tener en cuenta que esta vacuna se puede aplicar en el mismo momento que cualquier otra vacuna pero, en sitios diferentes. En el caso de vacunas de virus vivos atenuados (varicela, triple viral), si no se aplican simultáneamente debe respetarse un intervalo de ,al menos, 28 días entre una y otra aplicación.

Una persona debe viajar a un pais donde le piden el certificado de vacuna para la Fiebre Amarilla.

Recuerda que hace algunos años recibió esa vacuna pero no tiene el registro. ¿Qué hacer en esta circunstancia?

Siendo que el país receptor está usando la exigencia del “requerimiento internacional de FA”, el viajero debe obtener el certificado que acredite dicha vacunación.

Si se la aplicó en alguna entidad privada seguramente le pueden emitir un nuevo certificado sin necesidad de aplicársela de nuevo. Si se la aplicó en Sanidad de Fronteras, en ese caso, tiene que concurrir con la fecha de aplicación (aunque sea aproximada) para ver si en los libros de registro lo pueden encontrar y le emiten nuevamente el certificado, aunque si desconoce el año en que se la aplicó es difícil que logren localizar el registro. Caso contrario, si viaja a algún sitio con Requerimiento internacional de FA deberá aplicársela nuevamente para contar con el certificado.

Se debe tener presente que los efectos adversos graves asociados a la vacuna de FA, han sido descriptos con la primera dosis, con lo cual el refuerzo en un paciente sano, no debería revestir riesgo. 

Sitios de consulta:

www.cdc.gov/travel

http://www.icbcclub.com.ar/

https://www.slamvi.org/web/

 

Según lo informado por el Ministerio de Salud de la Nación, se ha registrado un nuevo ascenso en el número de casos de influenza con co- circulación de virus influenza A H3N2, A H1N1 e influenza B linaje Victoria y considerando la circulación de SARS COV 2, VSR y otros virus respiratorios en distintas jurisdicciones del país. Es por ello que se recomienda:

  • Lavado frecuente de manos con agua y jabón.
  • Toser y estornudar cubriéndose con el pliegue del codo.
  • No compartir cubiertos ni vasos.
  • Lavar las superficies que tocan los enfermos, con agua y detergente o jabón, o alcohol al 70%.
  • Ventilar los ambientes.
  • Las personas enfermas deberán permanecer en aislamiento domiciliario y evitar acudir a actividades laborales, educativas o lugares públicos hasta la resolución del cuadro clínico.

Además, se refuerza la indicación de la vacuna contra la gripe para aquellas personas consideradas de riesgo que no se hayan vacunado este año

  • Niños entre 6 y 24 meses.
  • Todos los adultos mayores 65 años.
  • Embarazadas (en cualquier trimestre del embarazo o en los primeros 10 días del puerperio).
  • Personas entre 2 y 64 años con enfermedad pulmonar, cardiaca o renal crónica, diabetes, obesidad (índice de masa corporal mayor a 40).
  • Pacientes inmunosuprimidos como aquellos que fueron sometidos a trasplante, aquellos en tratamiento con quimioterapia o corticoides a altas dosis y los que tienen infección por VIH.
  • Personal de salud (debe vacunarse por el mayor riesgo de exposición y por la posibilidad de transmitir la enfermedad a poblaciones vulnerables).
  • Convivientes o contactos estrechos de enfermos oncohematológicos y contactos estrechos con niños menores de 6 meses (convivientes, cuidadores en jardines maternales).

La vacuna antigripal la puede recibir cualquier persona a partir de los 6 meses de vida.

Antes de viajar al Mundial de Fútbol que se realizará en Qatar es conveniente revisar las vacunas para poder viajar seguro y protegido. Esto es conveniente hacerlo al menos un mes antes del viaje por si fuese necesario aplicarse alguna vacuna antes. Ante cualquier duda consulte al médico.

  1. Verificar estar al día con todas las vacunas del calendario.
  2. Vacunas contra COVID-19: asegurarse de tener un esquema de vacunación completo y con las vacunas aprobadas de acuerdo a lo que requieren las autoridades sanitarias de Qatar. Debido a que estos requisitos se han ido modificando, es conveniente consultar antes de viajar con su agencia de viajes o el consulado/embajada.
  3. Otras enfermedades prevenibles por vacunas a tener en cuenta:
    1. Vacuna contra Hepatitis A: en adultos no vacunados con serología previa (Inmunoglobulina G) negativa, se recomienda aplicar una dosis 14 días antes de viajar. Al regresar del viaje y, luego de al menos 6 meses, aplicar la segunda dosis
    2. Vacuna contra Fiebre Tifoidea: se recomienda aplicar una dosis al menos 14 días antes de viajar para adultos y niños a partir de los 2 años, sobre todo para aquellos que visitan ciudades pequeñas o áreas rurales.
    3. Vacuna contra sarampión (MUY IMPORTANTE): todo adulto nacido a partir de 1965 debe asegurarse haber recibido 2 dosis de vacuna con componente anti-sarampionoso (doble o triple viral) o tener una prueba serológica (anticuerpos positivos) antes del viaje. Los niños que viajen y tengan entre 6 meses y 1 año deben recibir una dosis adicional, que no se considerará de calendario. Los niños a partir del año, que ya hayan recibido 1 dosis y sean menores de 5 años, deberán recibir una dosis adicional antes de viajar, que tampoco será considerara de calendario.
    4. Vacuna contra hepatitis B: todo adulto debe asegurarse de haber recibido el esquema completo de esta vacuna.
    5. Vacuna contra Meningococo: algunos países, como Uruguay, recomiendan la aplicación de la vacuna tetravalente (ACWY) por la posibilidad de contacto a través de aglomeraciones en espacios reducidos con viajeros provenientes de países endémicos para esta enfermedad.
    6. Vacuna antirrábica: si bien hay perros con rabia en Qatar, este país tiene un sistema de atención que permite la rápida administración de vacuna y gammaglobulina en caso de una mordedura o rasguño por algún animal. Las personas con más riesgo serán aquellas que visiten áreas rurales, hagan campamentos, realicen turismo aventura o trabajen con animales.

Comité Científico Fundación Vacunar
Septiembre 2022

La enfermedad meningocócica invasiva (EMI) es una infección grave,  potencialmente letal, causada por Neisseria meningitidis. Es una enfermedad poco frecuente, pero con alta morbimortalidad (10 % mortalidad / 20 % complicaciones) de distribución mundial, que se presenta en forma de brotes o epidemias.

En Argentina, el grupo más vulnerable lo constituyen los niños menores de 1 año, especialmente los menores de 9 meses.

El meningococo (Neisseria meningitidis) es un diplococo Gram negativo, aerobio estricto, inmóvil, de forma arriñonada que se dispone en pares intracelulares y extracelulares. Se han descrito 12 serogrupos de esta bacteria en base a las características del polisacárido capsular, aunque sólo 6 de ellos han demostrado poder patógeno en el ser humano: A, B, C, X, W e Y.

Si bien la prevalencia de los serogrupos es variable e impredecible, en Argentina los  serogrupos prevalentes son el W y el B

El humano es el único reservorio. La transmisión se produce de persona a persona por vía aérea, por contacto directo con secreciones infectadas de un portador asintomático o de un enfermo.

Un factor importante en la epidemiología de la enfermedad es la portación nasofaríngea, prerrequisito indispensable para el desarrollo de enfermedad invasiva que desarrolla el 1 % de los portadores.

Esta portación es más frecuente en adolescentes y adultos jóvenes. Se estima que la tasa de portación en Bs. As. Es del 13,8 %.

Existen factores que favorecen el desarrollo de EMI. Entre ellos se mencionan:

  • Exposición al humo del tabaco o fumar tabaco
  • Antecedente reciente de enfermedad respiratoria, gripe
  • Convivencia estrecha con elevado porcentaje de portadores asintomáticos (cuarteles, prisiones etc.)
  • Déficit de complemento
  • Tratamiento con Eculizumab (aumenta hasta 1200 veces la posibilidad de EMI). Ac. monoclonal utilizado para el tratamiento de la hemoglobinuria paroxística nocturna y el SUH atípico
  • Asplenia anatómica o funcional
  • Trabajo en laboratorios con manejo de meningococos

Sin embargo el 90 % de los casos de EMI se presentan en pacientes previamente sanos, sin factores de riesgo conocidos

Luego de un período de incubación corto, de 3 o 4 días, la EMI tiene tres formas clásicas de presentación

  • Meningitis (45 %), es la inflamación del LCR y las membranas que recubren el encéfalo y la médula espinal. Las meningitis sin shock suelen cursar
  • sin complicaciones, aunque ocasionalmente quedan secuelas auditivas, defectos cognitivos moderados o leves y epilepsia.
  • Sepsis (37 %), es la forma más grave de presentación. Cursa con fiebre elevada de aparición brusca acompañada de exantema purpúrico o petequial, que puede progresar en pocas horas a púrpura fulminante, hipotensión, insuficiencia suprarrenal aguda, fallo multiorgánico, shock refractario y muerte. El 10-30 % de los casos que sobreviven a una sepsis meningocóccica desarrollan secuelas: amputaciones, cicatrices extensas por la necrosis cutánea, sordera o infartos cerebrales.
  • Sepsis con meningitis (8 %)
  • Otras formas clínicas menos frecuentes (10 %), pericarditis, artritis, neumonía, conjuntivitis, faringitis

 

Actualmente contamos con vacunas conjugadas contra los serogrupos A,C,Y,W y una vacuna recombinante contra el serogrupo B. La conjugación del polisacárido con una proteína transportadora produce:

  • Una respuesta primaria importante en menores de dos años,
  • Memoria inmunológica ante la reexposición al antígeno
  • Una disminución de la portación nasofaríngea con reducción de la transmisión, contribuyendo a la inmunidad de rebaño o de grupo.

Para Nm B no se ha podido desarrollar vacunas conjugadas debido a un fenómeno de tolerancia inmunológica. El polisacárido capsular tiene similitud antigénica con sacáridos del tejido neuronal humano, con riesgo de inducir autoinmunidad. Por dicho motivo, se desarrolló una vacuna recombinante.

MENVEO®, GSK

Incluída en Calendario Nacional de Vacunación a  partir del año 2017

  • Vacuna polisacárida  antimeningocóccica  tetravalente serogrupos A,C,Y,W conjugada con la proteína CRM197 de Corynebacterium Diphteriae
  • Composición: cada dosis de 0,5ml contiene
  • Oligosacárido del serogrupo A 10 ug
  • Oligosacárido de los serogrupos C,Y,W: 5 ug de cada uno

Esquema: Indicada a partir de los 2 meses con esquema 2+1, a los 3, 5 meses y refuerzo a los 15 meses de vida.

Intervalo mínimo entre dosis, 2 meses

De 7 a 23 meses inclusive: esquema 1+1, una dosis y un refuerzo, con intervalo mínimo de 2 meses entre cada dosis.

A partir de los 24 meses de edad, una sola dosis resulta inmunogénica sin necesidad de dosis de refuerzo.

Edad máxima de administración: 55 años

NIMENRIX®, PFIZER

Vacuna polisacárida  antimeningocóccica tetravalente serogrupos A,C,Y,W conjugada con toxoide tetánico (TT)

Composición: cada dosis de 0,5ml contiene

Polisacáridos de los serogrupos A,C,Y,W: 5 ug de cada uno

Esquema:

  • Indicada a partir de las 6 semanas de vida
  • 6 semanas a 6 meses: esquema 2+1, dos dosis con intervalo mínimo 2 meses y refuerzo a partir de los 12 meses
  • A partir de los 6 meses: esquema 1+1, una dosis y refuerzo después de los 12 meses con intervalo mínimo 2 meses
  • A partir de los 12 meses: una sola dosis
  • Edad máxima de administración: sin límite de edad superior

MENACTRA®, SANOFI PASTEUR

Vacuna polisacárida  antimeningocóccica tetravalente serogrupos A,C,Y,W conjugada con toxoide diftérico (TD)

Composición: cada dosis de 0,5ml contiene:

Polisacárido de los serogrupos A,C,Y,W: 4 ug de cada uno

Esquema:

  • Indicada a partir de los 9 meses de vida y hasta los 55 años
  • 9 a 23 meses: 2 dosis con intervalo mínimo de 3 meses
  • 24 meses a 55 años: 1 sola dosis

VACUNA ANTIMENIGOCOCICA B

BEXSERO®, GSK

Para Nm B no se ha podido desarrollar vacunas conjugadas debido a un fenómeno de tolerancia inmunológica. El polisacárido capsular tiene similitud antigénica con sacáridos del tejido neuronal humano, con riesgo de inducir autoinmunidad. Por dicho motivo, se desarrolló una vacuna recombinante, de multicomponentes, a partir de la secuencia genómica del microorganismo (4CMenB).

El uso de estos antígenos no sólo induce anticuerpos bactericidas sino también desarrollan anticuerpos que bloquean la unión de los reguladores del complemento a la superficie bacteriana, aumentando la actividad bactericida mediada por complemento.

Indicada para su uso a partir de los 2 meses

Presentación: suspensión de 0,5 ml en jeringa prellenada, adsorbida en hidróxido de aluminio como adyuvante

Composición: contiene los siguientes 4 componentes

1) Ag. de unión a la heparina (NHBA) 50 ug
2) Adhesina A (NadA) 50 ug
3) Proteína de unión al factor H 50 ug
Producidas en células de Escherichia Coli mediante tecnología de ADN recombinante y
4) Vesículas de la membraba externa (OMV) 25 ug

Existe una gran heterogeneidad entre los serogrupos B identificados en las distintas regiones del mundo, por lo que no proporciona protección frente a todas las cepas de Nm B circulantes. Se ha estimado que cubriría alrededor del 80% de las cepas circulantes en Argentina.

La cartera sanitaria recuerda la importancia de completar esquemas de vacunación y tener presente las medidas de prevención y detección de esta enfermedad.

La cartera sanitaria informa que se han registrado ocho casos sospechosos en nuestro país que se encuentran bajo estudio e investigación epidemiológica por parte de las jurisdicciones y aún no han sido clasificados como hepatitis graves de origen desconocido.

Desde el Ministerio de Salud se destaca que se trata de casos aislados y sin conexión alguna entre sí, al mismo tiempo que se enfatiza que no se trata de un brote sino de una situación que no escapa a lo que se notifica en forma habitual ya que todos los años se registran casos con cuadros similares de hepatitis agudas graves sin diagnóstico.

Igualmente, ante la alerta epidemiológica que se produjo en otros países del mundo y que también se emitió en nuestro país el día 27 de abril de 2022, se recomienda a la población controlar y completar los esquemas del Calendario Nacional de Vacunación para cada edad, realizar higiene frecuente de manos, evitar el contacto con personas enfermas, cubrirse al toser o estornudar y evitar tocarse ojos, nariz y boca.

Ante la presencia en menores de 16 años de síntomas compatibles con los de la hepatitis (fiebre, fatiga, pérdida del apetito, náuseas, vómitos, dolor abdominal, orina oscura, heces blancas, dolor articular e ictericia) se aconseja consultar al médico.

Por su parte, a los equipos de salud encargados de atender a la población pediátrica se recomienda sospechar hepatitis aguda de origen desconocido en aquellos casos con clínica compatible de hepatitis con pruebas negativas para hepatitis virales (A, B, C, D y E). Se recomienda incluir en el estudio de estos pacientes la detección de adenovirus.

Por otro lado, y con el objetivo de fortalecer la vigilancia de este tipo de eventos y estudiar en profundidad cada caso, quedó conformado un grupo de trabajo integrado por distintas áreas del Ministerio de Salud de la Nación, como la Dirección de Epidemiologia, la Dirección de Salud Perinatal y Niñez, la Dirección de Control de Enfermedades Inmunoprevenibles, el Programa de Control de Hepatitis Virales, la Coordinación de Salud Ambiental y el Laboratorio Nacional de Referencia de Hepatitis Virales y de Gastroenteritis Virales (INEI-ANLIS). A ellos se sumarán también representantes del Hospital Garrahan y sociedades científicas.

Además de analizar la situación epidemiológica, el equipo tendrá la tarea de generar una guía de recomendaciones para el abordaje integral de las hepatitis graves de origen desconocido y establecer mecanismos de difusión de la información. A su vez, se solicitarán muestras de cada uno de los casos sospechosos para realizar estudios complementarios en el Laboratorio Nacional de Referencia de Hepatitis Virales.

Hepatitis significa inflamación del hígado que puede ser de causa infecciosa, tóxica o autoinmune. En la mayoría de los casos, la hepatitis es provocada por un virus. Las hepatitis virales son causadas más frecuentemente por los virus de hepatitis A, B y C. El test para las hepatitis B y C permite iniciar un tratamiento oportuno y minimizar la transmisión.

Las hepatitis A y B son prevenibles a través de vacunas. Los tratamientos para la hepatitis B crónica y  la hepatitis C, son seguros y altamente efectivos.

Según lo informado por la OMS al día de la fecha se han reportado 28 casos confirmados y 12 casos sospechosos de viruela símica en países no endémicos.

En el territorio argentino se trata de un paciente residente en Provincia de Buenos Aires con antecedentes de viaje a Europa y síntomas de prurito y pústulas en distintas partes del cuerpo, equivalentes febriles y dolor lumbar.

La viruela símica puede transmitirse por exposición a través de gotitas grandes exhaladas y por contacto con lesiones cutáneas infectadas o materiales contaminados. Su periodo de incubación suele ser de 6 a 13 días, pero puede oscilar entre 5 y 21.

Los síntomas incluyen erupción cutánea, fiebre, dolor de cabeza, dolores musculares, dolor de espalda, ganglios linfáticos inflamados, escalofríos y agotamiento. Estos síntomas se resuelven espontáneamente dentro de los 14 a 21 días.

La varicela es la enfermedad exantemática (comúnmente conocida como eruptiva) más frecuente. Es una enfermedad altamente contagiosa y es endemo-epidémica, lo que puede determinar brotes en instituciones cerradas como jardines maternales, colegios y centros asistenciales, entre otros.

El agente causal de la varicela es el virus varicela zóster (VVZ), miembro de la familia de los virus herpes, con capacidad de producir latencia tras la primoinfección. Durante el período de incubación el VVZ  llega a los ganglios de las raíces dorsales, en especial a los dermatomas que corresponden al trigémino, nervios torácicos y lumbares. En estas localizaciones, el VVZ queda latente de por vida pudiendo reactivarse sobre todo en situaciones de inmunodepresión. Su reactivación origina el herpes zóster.

El ser humano es el único reservorio conocido y las formas de transmisión más frecuentes son a través de la inhalación de pequeñas gotas de secreciones que se expulsan de forma inadvertida por la boca y la nariz al hablar, estornudar, toser o espirar (gotas de Flügge) o por contacto directo con el contenido de las vesículas de varicela o de zoster.

Es posible también la transmisión vertical (de madre a hijo) cuando la embarazada susceptible padece la infección durante el embarazo (transmisión intrauterina) o el periparto (transmisión perinatal).

Cuando la madre padece varicela 5 días antes o 2 días después del parto se produce la varicela perinatal, que puede ser un cuadro grave.

El período de contagio se extiende desde 2 días antes de la aparición del brote y se extiende hasta que las lesiones se transforman en costra. Luego de un período de incubación de 2 a 10 días comienzan las manifestaciones clínicas de la enfermedad; al principio con signos y síntomas inespecíficos como malestar general, inapetencia, cefaleas y dolor abdominal que suelen observarse en la mitad de los enfermos. Finalmente aparece el exantema o brote característico que habitualmente permite el diagnóstico de la enfermedad sin necesidad de estudios complementarios.

Es de distribución cefalocaudal (se inicia en cabeza y cara y luego se extiende a tronco, abdomen y extremidades) y presenta una evolución característica: comienza con una mancha rojiza (mácula) que luego se eleva (pápula), luego se transforma en vesícula con contenido líquido infectante y finalmente aparece la costra que marca el final del período de contagio. Una característica importante es que pueden verse lesiones en distintos períodos evolutivos.

La varicela fue considerada por años como una enfermedad benigna; sin embargo pueden presentarse complicaciones, poco frecuentes, que varían según la edad y las enfermedades de base del paciente. Estas pueden ser:

  • Complicaciones infecciosas
  • Locales, por estreptococo o estafilococo, como impétigo, celulitis, abscesos subcutáneos, linfadenitis, etc
  • A distancia: neumonía, sepsis, artritis
  • Complicaciones neurológicas: ataxia cerebelosa, meningitis, encefalitis, mielitis transversa
  • Complicaciones Respiratorias: neumonitis, más frecuente en adultos e inmunocomprometidos.

Por otra parte, el impacto socioeconómico que esta enfermedad produce, con un peso significativo en la atención de salud, costos sociales y en las consecuencias socioeconómicas derivadas del ausentismo y pérdida de productividad laboral de las personas encargadas de cuidar a los enfermos, contribuyó para que la varicela fuera jerarquizada como un problema prioritario de salud pública en nuestro país.

En este sentido, la vacuna contra el VVZ es una herramienta importante para reducir en forma significativa la carga de enfermedad, así como la morbimortalidad por sus complicaciones o formas graves de presentación, especialmente en las poblaciones de riesgo.

Es una vacuna a virus vivos atenuados incluída en el calendario nacional de vacunación desde el año 2015 como única dosis a los 15 meses de vida.

Los esquemas de dosis única tienen como objetivo principal reducir la morbilidad grave y la mortalidad por varicela, pero no son suficientes para limitar la circulación del virus y prevenir los brotes incluso en niños vacunados.
En cambio, los esquemas de dos dosis además de disminuir la morbilidad severa y la mortalidad, logran reducir significativamente el número de casos y posibles brotes en poblaciones vacunadas.

Es por eso que Ministerio de Salud de la Nación dispuso recientemente la incorporación de una segunda dosis para todos los niños y niñas que cumplan 5 años a partir del inicio de la estrategia (1° de enero de 2022).

Serán incluidos además en esta estrategia todos los niños y niñas mayores de 5 años (nacidos a partir del 1° de octubre de 2013) hayan o no recibido oportunamente la primera dosis de vacuna, en función de iniciar o completar su esquema de dos dosis.